El objetivo principal del intercambio de otoño es participar en el sistema educativo que les ofrece esta experiencia, con el hermano anfitrión, a partir del primer lunes que llegan. El participante está posponiendo sus vacaciones hasta diciembre cuando regresa el grupo; tratando de aprovechar al máximo todas las oportunidades que les ofrece su experiencia.
Deben de comprometerse a ser un alumno regular, aunque NO estén ganando créditos, hacer deberes y participar en todas las actividades extracurriculares posibles; dejando siempre en alto el nombre de su colegio, su hogar y sobre todo de Guatemala.
En el caso de los participantes de verano, ya que no asisten al colegio, las familias anfitrionas tendrán varias actividades preparadas para aprovechar el tiempo de sus hijos.